Como despacho especializado en Derecho del Trabajo y Seguridad Social, observamos con detenimiento las reformas legislativas que impactan en el ámbito empresarial. La Disposición final primera del Real Decreto-ley 9/2026 ha introducido una modificación sustancial en el artículo 143.1 de la Ley 16/1987, de 30 de julio, de Ordenación de los Transportes Terrestres (LOTT), redefiniendo el marco sancionador y la graduación de las multas en el sector del transporte, con implicaciones directas para la gestión de riesgos y el cumplimiento normativo.
Nueva configuración de las infracciones muy graves
La reforma del art. 143.1 LOTT establece un nuevo baremo para la graduación de las sanciones pecuniarias derivadas de infracciones calificadas como muy graves, según lo dispuesto en el artículo 140. Tradicionalmente, la ley establecía horquillas sancionadoras que, si bien robustas, ahora se han ajustado para aumentar la efectividad disuasoria y punitiva.
En este sentido, las infracciones muy graves, que abarcan desde el incumplimiento de tiempos de conducción y descanso hasta la manipulación de tacógrafos, se enfrentan ahora a un régimen más estricto. La graduación de estas sanciones se realizará atendiendo a la naturaleza de la infracción, la gravedad del daño o riesgo producido, la intencionalidad, la reincidencia y la capacidad económica de la empresa infractora, entre otros criterios.
El impacto de la reincidencia en la cuantía de las multas
Es crucial destacar el tratamiento que la modificación otorga a la reincidencia, especialmente en lo relativo al apartado j) del artículo 140 de la LOTT. Si bien las infracciones muy graves ya conllevaban sanciones significativas, la reincidencia en la comisión de estas infracciones dentro de un plazo de doce meses se ve penalizada de forma exponencial.
De acuerdo con la nueva redacción, la multa por una infracción muy grave que implique reincidencia en el plazo señalado no solo se sitúa en el tramo superior del rango, sino que establece un umbral mínimo considerablemente elevado. Específicamente, si concurre la reincidencia, la sanción aplicable se incrementará, situándose en un rango que va desde los 6.001 € hasta los 18.000 €. Esta medida subraya la voluntad legislativa de combatir de manera contundente la reiteración de conductas infractoras, exigiendo un nivel de diligencia aún mayor a las empresas de transporte.
Conexión con el riesgo de doble contabilidad en el transporte
Esta firmeza en la graduación de sanciones adquiere una relevancia particular al vincularse con prácticas indebidas como la doble contabilidad en el sector del transporte. El incumplimiento de las normativas de tacógrafo, la falsificación de registros o la manipulación de dispositivos de control no solo constituyen infracciones muy graves, sino que su detección puede interpretarse como parte de un esquema más amplio de incumplimiento sistemático. La reincidencia en estas conductas, o la existencia de un sistema que las favorezca, como el riesgo de doble contabilidad en el transporte, se verá penalizada con la máxima severidad bajo el nuevo régimen del art. 143.1 LOTT.
Fortalecimiento del compliance y la actuación de la Inspección de Trabajo
La modificación del artículo 143.1 LOTT no solo endurece las multas, sino que también facilita que la Inspección de Trabajo y Seguridad Social actúe de oficio. Al existir un marco sancionador más claro y riguroso, se reduce el margen de discrecionalidad en la aplicación de las multas, otorgando a la administración herramientas más contundentes para perseguir y sancionar las infracciones.
Esta situación impulsa a las empresas de transporte a reforzar sus sistemas de compliance normativo. La implementación de programas de prevención, la formación continua de los conductores y el personal, y la auditoría interna de los procesos de gestión de tiempos de conducción y descanso, así como del uso del tacógrafo inteligente, se vuelven elementos críticos para evitar riesgos legales y económicos significativos. Un sólido cumplimiento normativo es la mejor defensa frente a estas nuevas y elevadas sanciones.
La complejidad de estas nuevas regulaciones exige una comprensión profunda y una gestión proactiva para mitigar riesgos. Contar con el respaldo de expertos en Derecho del Trabajo y Seguridad Social es fundamental para asegurar el cumplimiento normativo de su empresa.

